¿Quiénes somos?
El 13 de mayo de 2023 nos casamos.
Si cerramos los ojos, todavía podemos sentirlo: el instante en el que nuestros padres nos acompañaron al altar para dar el “sí, quiero”; el arroz golpeándonos a la salida de la ceremonia, los abrazos de nuestros seres queridos; las risas, las lágrimas de alegría… y los bailes.
Sabemos que ese recuerdo sigue tan vivo porque apenas ha pasado tiempo. Pero también sabemos que lo seguirá estando dentro de muchos años, porque tuvimos la suerte de que alguien supo contarlo.
Quizá esa emoción —la de volver a sentirlo todo al abrir nuestro álbum— es lo que nos ha traído hasta aquí.
Somos Martina y Jon. Y creamos La Violetera Weddings para que otras parejas puedan vivir lo mismo.
Jon es el alma visual de La Violetera Weddings. Lleva más de diez años retratando personas. Es quien observa en silencio, atento a lo que ocurre entre los demás. Y quien captura cada risa, cada mirada cómplice y cada lágrima de alegría.
Martina es la soñadora de La Violetera Weddings; la que sostiene todo lo que no se ve. Pero también es la mirada que cuida, que anticipa, que encuentra lo que ocurre sin hacer ruido. La que mima cada detalle para convertir la experiencia en algo profundamente vuestro.
Trabajamos de forma cercana e íntima. Caminamos junto a vosotros durante todo el proceso hasta el día de la boda. No solo hacemos las fotos. Os ayudamos a que podáis volver a ese día una y otra vez. Y el gran día, detrás de la cámara, nos emocionamos con vosotros, reímos con vosotros y saltamos y bailamos con vosotros. Capturando todo lo que ocurre, para que en el futuro, al cerrar los ojos, después de ver las fotos, podáis volver a sentir cada beso, cada abrazo, cada instante…
Estamos afincados en un pueblo cerca de Alcalá de Henares, Madrid; pero dispuestos a ir a contar vuestra historia a cualquier lugar.
Porque no se trata de dónde ocurra vuestra boda, sino de cómo la recordaréis el resto de vuestra vida.
Decía Miguel de Cervantes que no hay recuerdo que el tiempo no borre.
Nosotros estamos aquí para, que, cuando pasen los años, podáis regresar a ese día… y volver a sentir exactamente lo mismo.